LA SUMA ES LA FUERZA (SUMASIEMPRE NUNCARESTES. Luis)
Voy a compendiar estas últimas exposiciones de una manera
muy natural. De totas aprendí, todas me aportaron y todas me dieron una visión
hacia una escuela de todos y para todos y con las que pude reflexionar
introspectivamente sobre errores que cometo como futuro docente.
Creo que cada grupo hemos trasladado una visión diferente
que enriquece y hace replantearse muchas cuestiones que sería extenso abordar
en esta última entrada.
El aprendizaje no es un proceso aséptico e impersonal. La
convivencia y las relaciones intergrupales son aspectos que van
irremediablemente unidos al proceso de enseñanza-aprendizaje. El aprendizaje
cooperativo es capital e irrenunciable si queremos construir personas a mi modo
de ver.
“Cada
problema lleva en si mismo la semilla de su propia solución” Wayne Dyer
Aprender a convivir y relacionarnos forma parte de
nuestro más notable aprendizaje. Hablar de convivencia, relaciones humanas,
supone tener en cuenta una serie de
habilidades y procedimientos a desarrollar, y una serie de valores y aspectos a
trabajar. La convivencia es, en realidad, un ejercicio de resolución de
conflictos, un proceso que intenta prevenir la aparición o evitar la
proliferación.
En el
ámbito escolar, la respuesta a los problemas de convivencia se realiza en cada
caso dependiendo de una determinada concepción educativa sobre qué es y cómo ha
de gestionarse. Bajo la perspectiva inclusiva hemos visto muchas formas de
cohesionar grupos.
En este
sentido, la cooperación como estrategia para responder a la diversidad implica
la adopción de una visión coherente y de
acciones apropiadamente articuladas dentro del grupo de alumnos.
Y creo y
por eso digo, que el aprendizaje cooperativo es un proceso lento pero que da
muchos frutos. El aprendizaje cooperativo consiste en trabajar juntos para
lograr objetivos comunes. Es obtener los mejores resultados para los demás y
para uno mismo. Es aumentar el propio proceso de aprendizaje y el de los demás compañeros.
“No hay que hacer de prisa lo que es para
siempre”. Thomas Mann
Un equipo
cooperativo es algo más que un conjunto de individuos, es la buena relación, es
la correlación de igualdad, es la valoración mutua, la persecución de los
mismos fines, la interdependencia entre miembros, y la ausencia de ambientes
individualistas y competitivos.
Un equipo
cooperativo es la ayuda y la exigencia mutua fundamentada en el compromiso y la
responsabilidad individual con el soporte de la heterogeneidad.
“El verdadero
sabio sólo es riguroso consigo mismo; con los demás es amable.” Plutarco
Cuando un
equipo cooperativo funciona cómo debe, existe la interdependencia positiva de
finalidades y la de la recompensa y celebración (ya que todos los miembros del
grupo persiguen el mismo objetivo y celebran el logro de una manera conjunta).
Si la
escuela puede generar dificultades, también está en su mano poder evitarlas,
por eso, la inclusión no tiene que ver sólo con el acceso de los alumnos y
alumnas a las escuelas, sino con eliminar las barreras que limitan el
aprendizaje y la participación de todo el alumnado.
La
escuela tiene un papel fundamental para evitar que las diferencias de cualquier
tipo se enquisten y se conviertan en desigualdades sociales.
A ver si
de una vez por todas, y no sólo en el discurso exterior, la sociedad en su
conjunto, interioriza que la respuesta a la diversidad del alumnado es un
proceso que nos beneficia a todos.
La
diversidad siempre es fuente de conocimiento y reflexión, facilita la curiosidad,
el replanteamiento de ideas, nos permite adquirir nuevos conceptos, en
resumidas cuentas, es una oportunidad para reinventarnos y aprender de los
demás aquello que también es válido para uno mismo.
“El
porvenir está en manos de los maestros de la escuela”. Víctor Hugo
“Obsesionarse
con la perfección, es como querer correr en el mar o nadar en el desierto”.
Anónimo
Dicho lo cual, pongo punto y seguido a mi substancial aprendizaje de esta asignatura.
Yolanda, see you next year!!!
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