LA ESCUELA IDEAL. ( SUMASIEMPRE NUNCARESTES, Luis )
Las exposiciones de los
compañeros de primero, con ideas novedosas, bien planteadas y argumentadas, han
traído a mi memoria la siguiente cita que comparto y con la que inicio mi
reflexión personal sobre la
Escuela Ideal.
“Si buscas resultados
diferentes, no hagas siempre lo mismo.” Albert Einstein.
¿Qué es lo qué hace que el estudiante fracase en la escuela? No es el estudiante el que fracasa, es el sistema el que está mal planteado. Las reformas educativas en boga no sirven para nada, son un arreglo cosmético.
Las escuelas mayoritariamente no
son más que espacios de tedio y aburrimiento. No buscan otro desarrollo que el
desarrollo curricular. Están muy centrados en los propios contenidos. Solamente
focalizan el trabajo en algunas capacidades, en algunas áreas, sólo importan
los conocimientos formales. El conocimiento actual está parcializado, porque la
mirada que se hace es parcial.
Todo el mundo habla de paz, pero
nadie educa para la paz. La gente educa para competir, y la competitividad es el
principio de cualquier conflicto.
En teoría, todas las leyes de
educación nos hablan de objetivos de desarrollo humano profundo; valores,
cooperación, comunidad, solidaridad, igualdad, libertad, paz, felicidad y, se
llenan la boca de palabras hermosas. Pero la realidad es que la estructura
básica del sistema promueve justo los valores opuestos; la competencia, el
individualismo, la discriminación, el condicionamiento, la violencia
emocional, el materialismo, cualquier
idea que se promueve desde el discurso es incoherente con lo que la estructura
sostiene (obedece, no sientas, compite, consume, desconfía).
A mi modo de ver, la escuela
debe ser un lugar de crecimiento personal y no un lugar donde se adiestre para
una futuro bachillerato, para una universidad y luego para qué.
La educación como la estamos
viendo hoy es administrativa, alumnos que llegan, profesores que dan clases,
alumnos que se van, profesores que se van y, al día siguiente, se repite el
ciclo.
Los alumnos estamos
considerados grupos homogéneos, con contenidos homogéneos. Por qué tenemos que
saber lo mismo, a pesar de que los adultos no sabemos todos lo mismo, a pesar
de que no nos dedicamos todos a lo mismo, ¿en las escuelas todos tienen que
querer hacer lo mismo y hacerlo igualmente?
La realidad en sí de la escuela
actual son los test estandarizados, la división por edades, las clases
obligatorias, los currículos desvinculados de la realidad, el sistema de
calificaciones, las presiones sobre los maestros y niños, el sistema de premios
y castigos, los horarios estrictos, el encierro y la separación de la comunidad.
Y muy a nuestro pesar, todo
esto que he argumentado sigue siendo parte de las escuelas del siglo XXI. La
escuela está cerrada al mundo exterior. La escuela se enclaustró, se metió
dentro del mapa, ¿qué es lo que enseña en realidad? La escuela no es sinónimo
de educación. La escuela podrá ser un viejo mapa a la sabiduría pero la
educación es todo el territorio donde el aprendizaje sucede.
¿Qué es una buena educación?
Lograr que la mayor cantidad de niños atraviesen los estándares de calidad, qué
obtengan herramientas y conocimientos que nos les interesan para superar
barreras que otros les imponen. ¿no era el objetivo de la educación lograr una
buena calidad de vida?
Obviemos a lo que estamos acostumbrados,
revisemos cada cosa como si nunca la hubiésemos visto, cada acción, cada
actitud, cada costumbre. Si no estuviésemos haciendo las cosas como las estamos
haciendo por qué siempre se hicieron así ¿cómo las haríamos hoy? Es como
sacudirse la cabeza y decir, empecemos de nuevo.
A mi modo de entender, no hacen
falta instructores sino educadores. Enseñar es fácil, lo que es difícil es
ayudar a lograr el normal y natural desarrollo de una persona.Más, cuando el
ser humano propende a aprender, incluso podemos decir, no es ningún merito del
ser humano aprender, más todavía, es que no puede no aprender.
Basta con que tenga órganos
sensoriales y percibe, basta que tenga su cerebro y razona. Imagina, crea,
fantasea, pero en la escuela se consigue justamente acallarlo, de esta modo,
cada vez, a medida que van creciendo los niños van perdiendo su curiosidad y
sus ganas de aprender.
Estudios indican que
actualmente a la edad de cinco años el 98% de los niños podrían ser considerados genios, son curiosos, creativos y tienen la
habilidad de pensar de formas diversas, pensamiento divergente, resolver
problemas, es decir, tienen la mente abierta. El problema es que quince años
más tarde, sólo el diez por ciento de esos niños mantienen esas capacidades.
El niño, tiene un maestro
interior, sobre todo en las primeras edades que le impulsa el aprendizaje, que
le impulsa al descubrimiento, que le impulsa al movimiento, que le impulsa a
participar a trabajar, a repetir comportamientos, que le impulsa a dejar de
repetir algo cuando lo tiene superado. No hay niño que no sea sistemático en la
observación, no hay niño pequeño que esté observando que no genere
experimentos.
Debemos ofrecerles que puedan
expresar la creatividad interior de diferentes maneras. Si siguen
experimentando e investigando, mañana van a ser científicos, van a ser
artistas, hay que dejarlos libres.
“Estudiar no es un acto de
consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas.” Paulo Freire.
A mi juicio, todo lo que se puede
aprender en la escuela en el día a día pasa a segundo plano sino forma parte de
tu decisión, sino es parte de tu opción, son conocimientos fríos, son palabras
que pueden irse.
Sino se disfruta del
aprendizaje no hay autentico aprendizaje, y sobre todo, la genialidad que lleva
cada alumno dentro no puede descender y no puede enriquecer al resto de la
clase, ni al propio maestro.
El aprendizaje profundo sólo
puede estar fundado en el interés, la voluntad, la curiosidad y se origina más
allá de la frontera de la razón, es mucho más que relacionar o analizar
conceptos, aprender es un proceso más complejo donde se crean relaciones entre
la persona y su entorno.
Lo que más le gusta al cerebro
humano es conocer pero cuando conoce con dicha, gozo y placer. Se parte del
cerebro emocional para ir al cerebro lógico. Y esa lógica es válida, es buena,
es más completa, es como se debe educar bajo mi punto de vista y no siempre se
hace.


