TRABENCO (SUMASIEMPRE NUNCARESTES. Luis)
En TRABENCO (“TRABajadores EN COmunidad”), toda la comunidad
educativa participa de forma activa para conseguir una formación integral de
los escolares, un constante desarrollo profesional de
los profesores y, un crecimiento cultural y humano en conjunto.
Es una escuela abierta, una escuela para todos, una escuela que es
comunidad y una comunidad que es la escuela. En sí, una escuela como deberían
ser todas, una escuela inclusiva.
En este colegio todos los agentes implicados interactúan comunitariamente
respaldando un aprendizaje cooperativo. Su forma de trabajar es por proyectos
y, en la mayoría de casos lo realizan a través de investigaciones y talleres.
Ciertamente, al
trabajar con esta idiosincrasia los niños se sienten mucho más autónomos y
seguros durante el proceso de enseñanza-aprendizaje y se desenvuelven como pez
en el agua interactuando dentro del universo de aprendizaje con padres y
profesores a la vez.
Los padres pueden
asistir a las clases, pueden colaborar en ellas. Los padres forman parte del
colegio y éste parte de la familia. Factor muy a tener en cuanta, más, cuando abrir
las clases es certidumbre de seguridad en lo que se imparte y cómo se imparte.
Los niños y niñas de
este colegio se sienten cómodos y felices participando en él, les gusta su centro,
se sienten muy orgullosos de su colegio y, esto les posibilita un aprendizaje
mucho más significativo que el que se viabiliza en otro tipo de escuelas.
En Trabenco no existe el director como
tal , se basa en una estructura horizontal donde todos los miembros de la
comunidad son iguales y tienen el mismo valor , donde todos aportan, donde
todos construyen, donde todos son iguales. Cada profesor debe preparar un
proyecto educativo para formar parte de esta comunidad educativa.
De otro lado, en este
centro es habitual realizar asambleas abiertas en todos los cursos. Obviamente,
ni que decir tiene, el extenso beneficio que facilita reflexionar, debatir,
inquirir, argumentar, sacar ideas y llegar a acuerdos conjuntamente y constantemente
por parte de los niños.
En este centro no
existen las notas como tal, se va mucho más allá, se evalúa el genuino progreso
que ha tenido cada cual, y no el que inexactamente cuantificaría un
examen. En sí, no reflejan en un papel
cuantas han suspendido, van más allá, este colegio trabaja significativamente
con proyectos que aproximan mucho más a los niños su realidad (a lo que
realmente les interesa y deben
aprender). Y sin necesidad de lo
arbitrario de un examen, logran de una manera mucho más fidedigna cuantificar
todas las capacidades alcanzadas por cada alumno.
En este centro, la
inclusión, la cooperación, la igualdad, la diversidad, el esparcimiento, la
inteligencia emocional y la comunidad
vienen siendo estribos donde apoyarse desde hace más de cuarenta años para echar
por tierra barreras tradicionales que se sustentan en lo desatinado.
Eliminar barreras nos
acerca a la educación inclusiva y autoevaluar el proceso de forma constante nos
proporciona el feedback imprescindible para salvaguardar el rumbo hacia una verdadera
educación que nos aglutine a todos. Aunque en cierta manera me salió una frase “apaña”,
ya no es hora de estas, hoy más que nunca es hora de predicar con el ejemplo a
través del ahínco, el coraje y el convencimiento de una escuela para todos.
En otro orden de cosas,
este colegio es una comunidad en la que se comprende y entiende la riqueza del
individuo, en el que no se ponen
barreras, y en el que las cosas se logran a través de acuerdos. Sin ir más
lejos, en este centro hay una comisión de comedor en la que los padres ayudan a
confeccionar los menús que comerán sus hijos.
Una educación de todos y para todos es posible y únicamente depende de ti, de
mí y de los que tenemos al lado. ¡¡SUMA SIEMPRE NUNCA RESTES!!
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