TONY BOOTH. ( SUMASIEMPRE
NUNCARESTES. Luis )
Me sumo a los que piensan en
educación que lo importante no son sólo los contenidos académicos que se gestan
en el cerebro de los niños, sino como educamos su corazón en un mundo
globalizado, en el que habitamos gente muy dispersa, muy desemejante, que muchas
veces parecemos no tener nada en común, pero que tenemos que aprender de una
vez por todas a gestionar esta diversidad.
Para Tony Booth, la diversidad
siempre está presente, hasta en la clase más homogénea. La escuela inclusiva
plantea el respeto a la diversidad con un reconocimiento de la humanidad común
en la diferencia.
“Educar en la ‘diferencia’ es
conocerla y reconocerla, nunca negarla. Si se niega se excluye”.
Por eso, pienso que la
coherencia es un compañero de viaje irrenunciable al que todos debemos prestar
la atención que merece, más, cuando nuestro comportamiento expresa más que
cualquier otra cosa.
De otro lado, Tony Booth afirma
que parte de la comedia humana involucra la adopción de valores por personas
que no tienen intención de ponerlos en práctica salvo para sentirse bien
consigo mismos o admirados por otros.
Por eso, para sumarme a la
visión inclusiva que da Tony Booth. En la cual, cada persona debemos tener un
concepto de inclusión propio que tenga sentido para nosotros, personal, que
podamos sentir, defender y definir fácilmente. Concreto, que para mí inclusión
es preocuparse por el otro, emocional y socialmente, y para él, más certeramente apuntado, no cabe
duda, poner valores en acción que desarrollaré un poco más abajo.
Por lo que antes de entrar a
desarrollar los valores que él propone , considero sustancial reseñar la
importancia de alcanzar habilidades como regular nuestras emociones, y ser competentes en la interacción con personas
de diferentes culturas, responsabilizándonos no sólo de nuestras propias
acciones sino también del bienestar de los demás a través de una educación
inclusiva que englobe emociones e inteligencia social. En sí, es como aprendo a
gestionar las emociones personales, como aprendo a ser consciente de las
necesidades de los demás, como las identifico, como puedo mantener y agudizar
mi conciencia de modo que no sólo vea mis reacciones internas sino también el
entorno de la clase contribuyen a consolidar
De otro lado, Tony Booth
plantea la educación como el fluir de nuestras vidas para un desarrollo
coherente y ético de escuelas y comunidades. Una educación para todos en
escenarios para todos. Más, cuando parte de la premisa, que derechos presupone
el valor de la igualdad y que esto explica porque en este mundo tan desigual
los valores son disgregados constantemente y que hay que poner valores
particulares en acción.
Él especifica que los valores
inclusivos están involucrados con cuestiones de igualdad, derechos,
participación, aprendizaje, comunidad, respeto a la diversidad, confianza y
sustentabilidad y también con las cualidades de compasión, honestidad, coraje y
alegría.
Así que, un claro compromiso
con tales valores explica porque nos debemos
preocupar por incrementar la participación de otros. Y se vuelve a denotar que es más relevante entender los valores de las personas por lo
que hacen más que por lo que dicen.
Para él, en los valores
subyacen todas las acciones y planes de acción. Tony Booth dice que todas las
acciones, prácticas y políticas pueden ser, por lo tanto, vistas como la
representación de argumentos morales.
No podemos hacer lo correcto en
educación sin entender los valores de los cuales se desprenden nuestras
acciones y entiende los valores como formadores de acciones.
Sin igualdad no hay derechos. Los
derechos es una forma de afirmar que todos somos iguales y, por tanto, debemos
tener la misma prerrogativa para cumplir con las necesidades.
La participación se trata de
estar con y colaborar con los otros. Implica un compromiso activo y un
involucramiento en la toma de decisiones. Abarca el reconocimiento y valoración
de una variedad de identidades, para que las personas sean valoradas y aceptadas
por lo que son.
En la educación inclusiva el
aprendizaje es visto sin límites, se valoran los logros de todos más que los de
un conjunto limitado de logros académicos básicos de algunos.
La educación inclusiva Implica
un incentivo para el desarrollo de sentimientos en la comunidad. Se considera
importante el compromiso de la educación en la vida y en la cohesión de las
comunidades. Más cuando los escenarios educativos se convierten en un recurso para el aprendizaje y de
actividades para todos en la comunidad.
Para él, la sustentabilidad conecta
a la inclusión al más fundamental objeto de la educación, preparar a niños y jóvenes para formas
sustentables de vida en comunidades y entornos sustentables.
De otro lado, es necesaria la
confianza como ese prerrequisito para establecer el diálogo entre personas y la
compasión como voluntad de entender el mundo emocional desde el punto de vista
de los otros.
La gente inclusiva debemos ser
honestos, la educación requiere integridad de quienes queremos trabajar en
ella. En comunidad, aquellos con menor poder dependen de la honestidad e
integridad de aquellos con más poder, si es que su participación no está
coartada también viene a decir.
Subraya el coraje como el
elemento esencial de una estructura en
la que otros valores deben ser defendidos.
Tony Booth ve la inclusión como
un mejoramiento del espíritu humano, un compromiso gratificante hacia enseñar,
aprender y hacia las relaciones.
Y menciona, que como no siempre
está presente la alegría en la educación aunque debiera ser vista como un fin
placentero en si mismo, alude a la valía de la alegría como valor inclusivo.
También define que el apoyo
inclusivo se puede definir como “ todas aquellas actividades que aumentan la
capacidad de valores (y personas y sistemas) para responder a la diversidad de
forma tal que valore a cada uno por igual.
Tony Booth percibe la inclusión
preocupada en tres perspectivas interconectadas sobre la participación de todos
los niños, lo cual se enfoca en individuos, sistemas y valores, e insiste, en
que debemos desarrollar sistemas y escenarios que respondan a la diversidad de
una manera en que la se valore a todos por igual.
Para finalizar, según Tony
Booth el índice de inclusión abrió los ojos a una definición más amplia de
educación inclusiva no sólo como una iniciativa de la discapacidad, sino como
una iniciativa para desarrollar comunidades de escuelas inclusivas e
identificar las barreras del aprendizaje y la participación para el beneficio
de todos.


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